Fotogalería….. Mi viaje al pueblo de la familia

Este viaje empezó un viernes a las 6:30 de la mañana, todos desmañanados mi familia, conformada pro mi tío, tía, prima, mamá, papá y yo estabamos apunto de subir a un avión que nos llevaría a la Ciudad de Ixtepec. La unica aerolinea que hace esta ruta es Aeromar y cuenta con dos vuelos en determinados días. El vuelo estuvo muy tranquilo, duró dos horas y como era muy temprano la mayoría estaba dormido.

Salimos del aeropuerto como a las 9 de la mañana, la inspección de equipaje es muy extricta porque es una zona que está creciendo por el narco.  Tomamos un taxi que nos llevó a la casa de mi primo, quien vive en a una hora del aeropuerto.

Cuando llegamos mi tío abuelo ya nos estaba esperando, desayunamos un caldo de la región, después salimos al centro de la Ciudad para tomar un transporte que nos llevaría a Guadalupe. Estas camionetas son muy campiranas y tienes que ir apartar lugar ya que se llena con facilidad por la gente que transporta, ropa, animales, víveres entro otras cosas.  Después de preguntarle al chofer a qué hora saldía, mis tios y yo fuimos a comprar queso, crema (mis favoritos en la vida) y flores, para llevarlas al panteon.

Estuvimos un gran rato esperando, platicamos con la gente, mi primo se esperó con nosotros, el calor aumentaba, compramos una rica agua de naranja, las nubes tapaban el sol pero no hacían que el calor bajara.

Tres horas después empezamos abordar la camioneta…. primero subieron las maletas, verduras, cosas para una tienda, en fin; luego se subió como 7 personas, adelante en la cabina estaban las mujeres de mayor edad. Ya todos arriba la camioneta empezó su ruta. El camino no es el mejor, había zonas pavimentadas y sin. Cuando pasamos por la terracería empezó a levantar mucha tierra. Lo único que me encantó fue admirar toda la vegetación.

El camino duró 3 horas, al llegar a Guadalupe me sorprendió ver un pueblo sin ruido, muy tranquilo y algo solitario. Lo primero que hicimos fue ir a la casa de mi tio, saludamos al primo de mi abuelita paterna y después nos invitaron a comer un rico caldo. Por ser un pueblo se come más caldo y verduras, algunos productos son escasos como la manteca, aceite y principalmente el gas.

Mientras la familia se ponía al corriente, yo decidí dar una vuelta a la casa, me gustó mucho ver a las gallinas y pollos,había uno muy peculiar, estaba pelón, según mis tías ese se va a convertir en gallo. Había animales por todos lados, mientras yo los admiraba mis tías hacía tortillas a mano, ese olor es uno de los más placenteros que puedo encontrar.  Creo que me obsesioné con el pollito pelón, pero era muy curioso verlo.

Al día siguiente me desperté muy temprano, mientras mi familia despertaba yo salía a curiosear las plantas que había. Mis tíos tenían de todo, café, guanábana, papaya y una fruta que no supe cómo se llamaba, según crece de la nada y sabe muy rica. Mi familia ya estaba lista y nos dispusimos ir al panteón. No estaba muy lejos, pero si tienes que atravesar la vegetación, según mi reloj está a un kilómetro. Pasamos de todo, dos ríos donde mis tíos agarraron agua, una roca con un cruz, donde según esto se hacía misa.

Ya cuando llegamos al panteón, rezamos, limpiamos las tumbas y nos regresamos. Me dio mucha risa porque en el camino nos encontramos un burrito muy peculiar, estaba cargado o como se dice en mi ciudad estaba preñada. Al llegar un ruido me estaba empezando a fastidiar, y era el de una chicharra. Aquí les dejo una imagen.

Cuando llegamos a la casa empezamos a ver los turnos de quién se iba a bañar. Mientras todos se bañaban yo seguía admirando la casa de mis tíos…. jajaja algo que no podía creer era la forma en como ponían los frijoles a secar. Después de arreglarnos fuimos a la casa de varios familiares, recorrimos casi todo el pueblo. Uno de mis tíos nos dio tamales de frijol jajaja, definitivamente nada que ver con los tamales del pueblo. Al terminar de comer, decidí acostarme en la hamaca, como dicen a donde vayas haz lo que vieres o algo asi.

Después de una rica pestañita mi tío me despertó para enseñarme sus plantas. Él me dio más detalle del proceso del café, tenía muchas variaciones, además en el techo tenía una enredadera de chayote, unas pecas de plátano. Algo que no podía creer es que mi tío hizo su horno de barro, aquí en la ciudad pagan mucho por eso jajaja. Nos despedimos de mi tío y seguimos caminando, ya estaba obscureciendo. Había tanta tranquilidad, tanto silencio que me inquietaba. Soy una chica de la ciudad y eso me sorprende .

Al llegar a la otra casa de mi tío nos estaba esperando con la cena…. ya no me cabía nada pero no pude desperdiciar unos ricos tamalitos. A la mañana siguiente madrugamos para regresarnos a Ixtepec. Mis tios nos dieron de desayunar café con pan, un alimento muy rico para mi, nos despedimos de todos, hasta de los animalitos, de la mamá gallina y de hasta capullo, la perrita guardiana de mis tíos.

Esta vez me tocó ir en la cabina, no admiré mucho el paisaje porque me dormí, pero lo poco que vi me ayudó a confirmar que la vegetación y el campo era lo mío.Me di cuenta que ya estábamos llegando a Ixtepec porque pasó el tren mejor conocido como La bestia.

Y aquí llegamos al final de este post, la verdad me gusta mucho viajar con mi familia y a lugares donde están mis ancestros, esto me ayuda mucho a entender de donde vengo, comprendo más puntos de mi carácter y descubro nuevas cosas. Me gustaría saber si ustedes ¿ya viajaron al pueblo de su familia, cómo les fue, lo disfrutaron?. Espero sus comentarios y nos vemos en el siguiente post